Cuando era niño aprendí amar el fútbol como amé a la primera novia que tuve ¡ay Dios! Que linda que era, recuerdos del pasado que jamás olvidaré. Parece que fue ayer cuando me declaré tímidamente y ella aceptó. No sabía que hacer tenía tan solo 14 años y me resguardé en el más bello deporte que existe a nivel mundial, el Fútbol. Así fue que vi por primera vez al equipo de mis amores en la categoría A, eso se debe a mis primos que fielmente me lavaron el cerebro para que por mis venas circulara sangre de un color específico, será qué de ahí se fijarían los creadores de Pinky cerebro para su personaje animado?
Por esa época empezaba a estructurarse el Torneo profesional de fútbol en su categoría B y muchos ni siquiera sabíamos que existía, veía a las parejas irse los domingos en la mañana a Monserrate a comer tamal con chocolate, a almorzar en el Palacio del Colesterol una fritanguita exquisita, a presenciar los partidos dominicales, la gente con sus banderas, sus camisetas o brazaletes alusivos al equipo local o visitante tenían la excusa perfecta y siempre volvían a lo que hoy llaman los gomelos “The Colesterol Palace”, no importaba el resultado, lo verdaderamente importante era meterse una rasca memorable en virtud de los acontecimientos y del equipo de sus amores al ganar, empatar o perder.
La falta de una organización por parte de la Dimayor hizo que los que conocemos algo de fútbol nos diéramos por enterados que existía un campeonato interesante para seguir muchos años después, desde hoy hacia atrás han pasado 16 años y hasta ahora los medios de comunicación le están dando algo de cubrimiento, sólo un medio a tenido la osadía de seguirlo desde hace tres años y gracias a él, otros han puesto la mirada en el torneo.
Con esto quiero decir que los medios de comunicación al parecer, tomaron la pastilla de “el día después”, es mejor prevenir que lamentar dicen las malas lenguas y por ello, debo decir que hay que ponerse la mano en el corazón para que no nos vean en otros países con los calzones abajo. Parece mentira pero este anticonceptivo parece estar dando resultados porque en algunas oportunidades estamos viendo el resumen de la jornada del torneo de la B, será un brebaje del indio amazónico, ¡que tal un quereme!, las gotitas que utilizan muchos y muchas para que su amado nunca se les vaya de su lado o será un simple relleno dentro de las franjas cuando no se producen noticias deportivas? Hagamos caso a la verborrea de algunos y hagamos que el torneo de la B se convierta en la musa, en la piedra angular de una isla llamada Colombia que en ciertas oportunidades utiliza un lenguaje de espaninglish que ni el mismo Alerta de Sábados Felices entendería.
Por esa época empezaba a estructurarse el Torneo profesional de fútbol en su categoría B y muchos ni siquiera sabíamos que existía, veía a las parejas irse los domingos en la mañana a Monserrate a comer tamal con chocolate, a almorzar en el Palacio del Colesterol una fritanguita exquisita, a presenciar los partidos dominicales, la gente con sus banderas, sus camisetas o brazaletes alusivos al equipo local o visitante tenían la excusa perfecta y siempre volvían a lo que hoy llaman los gomelos “The Colesterol Palace”, no importaba el resultado, lo verdaderamente importante era meterse una rasca memorable en virtud de los acontecimientos y del equipo de sus amores al ganar, empatar o perder.
La falta de una organización por parte de la Dimayor hizo que los que conocemos algo de fútbol nos diéramos por enterados que existía un campeonato interesante para seguir muchos años después, desde hoy hacia atrás han pasado 16 años y hasta ahora los medios de comunicación le están dando algo de cubrimiento, sólo un medio a tenido la osadía de seguirlo desde hace tres años y gracias a él, otros han puesto la mirada en el torneo.
Con esto quiero decir que los medios de comunicación al parecer, tomaron la pastilla de “el día después”, es mejor prevenir que lamentar dicen las malas lenguas y por ello, debo decir que hay que ponerse la mano en el corazón para que no nos vean en otros países con los calzones abajo. Parece mentira pero este anticonceptivo parece estar dando resultados porque en algunas oportunidades estamos viendo el resumen de la jornada del torneo de la B, será un brebaje del indio amazónico, ¡que tal un quereme!, las gotitas que utilizan muchos y muchas para que su amado nunca se les vaya de su lado o será un simple relleno dentro de las franjas cuando no se producen noticias deportivas? Hagamos caso a la verborrea de algunos y hagamos que el torneo de la B se convierta en la musa, en la piedra angular de una isla llamada Colombia que en ciertas oportunidades utiliza un lenguaje de espaninglish que ni el mismo Alerta de Sábados Felices entendería.
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