Cuando llega un espectáculo a la ciudad siempre hay una actuación que sobresale ante los demás, éste es el gancho que atrae a las personas para que se diviertan y gocen, permitiéndoles dejar atrás los problemas cotidianos que se presentan en un país como el nuestro.
Por estos días, llegó al país un pasatiempo mejor que el circo de los Hermanos Gasca o el stand up comedy de Andrés López “Sopa de letras”; se llama Torneo de ascenso y tiene como atracción estelar 18 equipos que intentan divertir con sus payasadas a niños y adultos. Sale el anfitrión de la tarde y dice: Muy buenas tardes… bienvenidos al mejor espectáculo del mundo, já! El fútbol.
Es bien sabido que en el fútbol existen tres marcadores posibles que definen un partido: ganar, empatar o perder pero quien gana es el que goza; para la muestra no hay tal botón como dice el argot popular. Qué pasa cuando estos resultados cambian en los escritorios por la desidia de los mismos equipos? Sencillo, los puntos los gana el contendor; esto le pasó a dos equipos en la segunda jornada del torneo profesional de ascenso en Colombia que perdieron lo ganado en la cancha por el descuido de sus dirigentes, técnico, asistentes y jugadores. Dimayor tiene bajo estudio otra irregularidad que fue denunciada por los dirigentes del club Patriotas cuando enfrentaron a Equidad pues el equipo capitalino al parecer no alineó en ningún minuto de juego a un juvenil nacido después del 1 de enero de 1988.
En esta oportunidad fue Florida Soccer y Deportivo Rionegro quienes se entregaron a su gente para mostrar sus dotes como artistas, señores me les quito el sombrero, que payasos!; pareciera que conocieran el mejor repertorio de chistes jamás visto y escuchado en ningún escenario del mundo.
El primero de ellos se fajó pues hizo actuar irregularmente a uno de sus jugadores: Andrés Santamaría, él tenía pendiente una fecha de suspensión y por tal motivo, no podía actuar en el partido que su equipo jugó ante Valledupar; el segundo, omitió la cuota de jugadores de edades restringidas y no dejó actuar en el compromiso frente a Expreso Rojo a un sub – 17.
La falta de reconocimiento deportivo, el virus del que hablé la semana pasada “Indisciplinabus Categoribus” y ahora la falta de conocimiento del reglamento nos permite aplaudir a la mejor comedia que pide pista para que sea presentada en el teatro Nacional de Fanny Mickey. No me queda más que decir: que vergüenza señores!
Por estos días, llegó al país un pasatiempo mejor que el circo de los Hermanos Gasca o el stand up comedy de Andrés López “Sopa de letras”; se llama Torneo de ascenso y tiene como atracción estelar 18 equipos que intentan divertir con sus payasadas a niños y adultos. Sale el anfitrión de la tarde y dice: Muy buenas tardes… bienvenidos al mejor espectáculo del mundo, já! El fútbol.
Es bien sabido que en el fútbol existen tres marcadores posibles que definen un partido: ganar, empatar o perder pero quien gana es el que goza; para la muestra no hay tal botón como dice el argot popular. Qué pasa cuando estos resultados cambian en los escritorios por la desidia de los mismos equipos? Sencillo, los puntos los gana el contendor; esto le pasó a dos equipos en la segunda jornada del torneo profesional de ascenso en Colombia que perdieron lo ganado en la cancha por el descuido de sus dirigentes, técnico, asistentes y jugadores. Dimayor tiene bajo estudio otra irregularidad que fue denunciada por los dirigentes del club Patriotas cuando enfrentaron a Equidad pues el equipo capitalino al parecer no alineó en ningún minuto de juego a un juvenil nacido después del 1 de enero de 1988.
En esta oportunidad fue Florida Soccer y Deportivo Rionegro quienes se entregaron a su gente para mostrar sus dotes como artistas, señores me les quito el sombrero, que payasos!; pareciera que conocieran el mejor repertorio de chistes jamás visto y escuchado en ningún escenario del mundo.
El primero de ellos se fajó pues hizo actuar irregularmente a uno de sus jugadores: Andrés Santamaría, él tenía pendiente una fecha de suspensión y por tal motivo, no podía actuar en el partido que su equipo jugó ante Valledupar; el segundo, omitió la cuota de jugadores de edades restringidas y no dejó actuar en el compromiso frente a Expreso Rojo a un sub – 17.
La falta de reconocimiento deportivo, el virus del que hablé la semana pasada “Indisciplinabus Categoribus” y ahora la falta de conocimiento del reglamento nos permite aplaudir a la mejor comedia que pide pista para que sea presentada en el teatro Nacional de Fanny Mickey. No me queda más que decir: que vergüenza señores!
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